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Filosofía: una materia adolescente

27/12/2009

No es posible aprender filosofía sino sólo a filosofar. Esta afirmación kantiana no excluye el hecho evidente de que la materia privilegiada del filosofar, aunque no la única, sea la aportada por los contenidos de la tradición filosófica.

De manera muy sugerente, Martens propuso una relación mutuamente constitutiva entre la didáctica (experiencia de aprendizaje) y la filosofía (contenidos de la tradición filosófica). Sin embargo, para los que diariamente nos enfrentamos a la tarea de promover la reflexión filosófica con alumnos de secundaria, cuya edad suele oscilar entre catorce y dieciocho años, esta mutua constitución se articula de manera insoslayable en torno a una “materia adolescente”.

Esta reflexión tiene como punto de partida la siguiente pregunta: ¿dicha “materia adolescente” -la cual, para el mundo adulto puede manifestarse tan sólo como potencia, como posibilidad de ser-, no nos estará exigiendo una nueva forma de promover el aprendizaje de la filosofía, es decir, una nueva forma de vivir la experiencia filosófica en el aula?

Se me ocurren, sin pretender agotarlos, algunos aspectos a tener en cuenta:

  • el papel que juega el humor en el discurso de los jóvenes,
  • una tendencia a vivir situaciones virtuales o de simulación,
  • una especial predisposición a pensar con analogías,
  • una cierta tendencia a construir teorías y darlas por válidas a pesar de ser tan sólo meras hipótesis,
  • y, sobre todo en los últimas años, una socialización digital que genera nuevas formas de aprendizajes, y por qué no decir también de pensamiento.

Formas que no son ajenas a determinadas cuestiones especialmente presentes en nuestros alumnos: una construcción problemática de su identidad personal, la subordinación de los resultados al reconocimiento y la aceptación afectiva de los demás,   y una presencia desbordante de los vínculos emocionales.

Desde esta perspectiva, a los docentes de filosofía en la secundaria se nos plantea una disyuntiva que quizá ya no sea tanto entre aprender filosofía o aprender a filosofar, sino entre ser capaces o no de promover un espacio de expresión y reflexión en primera persona. Dinámicas muy participativas o “metacognitivas” en el aula pueden continuar siendo experiencias externas, no experiencias propias: es posible realizar continuas devoluciones en las que se señalen los errores de argumentación o las falacias, se intente cuestionar afirmaciones dadas por concluidas, formulando nuevas preguntas en un cuestionario inacabable; y, a pesar de todo ello, la obligada centralidad del discurso docente siga estando presente.

Quizá no se trate tanto de que los alumnos aprendan a pensar mejor -que también-, como de que vivan la experiencia de pensar… o, mejor dicho, de que vivan el reconocimiento autoconsciente de una experiencia por lo general sumergida en aguas emocionales. Todo esto no puede ser ajeno a cuestiones tales como las sugeridas con anterioridad: el humor, la virtualidad o la analogía, la identidad, o en el decir de Piaget, esa tendencia “metafísica” de los adolescentes a construir teorías.

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18 comentarios leave one →
  1. Emilio permalink
    27/12/2009 20:07

    Absolutamente de acuerto en todo lo leído. Magnífico. Tan sólo señanar que esa obligada centralidad del discurso docente, remarcado en negrita, quizá no sea un aspecto tan negativo, o descalificador. Precisamente es ese nuestro punto de partida como docentes, y es en ese espacio donde se articula incluso la emancipación del alumno, donde adquiere sentido, si se administra correctamente, y en las dosis adecuadas, esa experiencia del pensar. Supongo que si no pagáramos el precio de las devoluciones desde el docente, el señalar ciertos “errores”, etc., el sentido de lo que propones, sería implanteable

  2. Alejandro Sarbach permalink*
    27/12/2009 20:46

    Estoy de acuerdo con lo que dices, Emilio. La posición del docente es, desde un punto de vista institucional, inevitablemente central.

    La cuestión está en preguntarnos sobre el caracter participativo de nuestras clases (si el estilo docente es transmisivo, entonces no cabe preguntarse nada): ¿la dinámica participativa -o constructiva- intenta, dentro de lo posible, desplazar la centralidad docente promoviendo formas menos radiales, o en realidad, lo que procura es fortalecerla?

    En algún momento los roles docente y discente deberían ser respectivamente intercambiados o, incluso, negados. Serían aquellos momentos en los cuales la radialidad es substituida por el trabajo cooperativo o en red.

    • Emilio permalink
      27/12/2009 21:00

      Jajajajaja, no vale hacer preguntas trampa. En serio, tal y como planteas la pregunta parece que ambas posibilidades sean excluyentes. Sin embargo, yo creo que es compatible que la centralidad tenga cierto grado de fortaleza o definición, a partir incluso de promover la descentralización. Un referente que se puede invisibilizar de forma gradual, pero consciente. Supongo que estamos de acuerdo en eso, en que debe ser una condición de posibilidad.

  3. Gaby Shirley Melendres Candia permalink
    27/12/2010 19:08

    Filosofía una materia adolescente, esta es una propuesta como los adolescentes pueden aprender a pensar mejor, y que se den un reconocimiento antoconsciente de ellos mismos. Además que en la vida que llevan los jóvenes en las situaciones virtuales desarrollan los pensamientos analógicos y que tienen la facilidad de hacer teorías y que además dan por validez. Por lo tanto comparto esta idea con el autor, que los adolescentes hagan prácticas del pensamiento que ayuda a una buena formación para un futuro mejor de los jóvenes.

  4. 27/12/2010 19:11

    Bien estoy de acuerdo con lo que plantea, pero creo que se debería agregar algo más, como con mas realidad y llevar aplicarlo en nuestra vida diaria, es decir, si hoy hago un tema en clases de lo que sea, la tarea sería, aplicarlo en casa y de esa manera sería más vivencial y emociónate ya que formaría parte de nuestra vida, no sólo planteando ejemplos en clase, la idea es llevar la filosofía a casa esa y se forme parte de nosotros, un actuar diariamente, es decir teoría y practica en nuestra realidad.

  5. janeth ccopa permalink
    27/12/2010 21:11

    Me parece muy importante que se trate de hacer didáctica y filosofía teniendo en cuenta “una materia adolescente”, ya que es allí donde se va a trabajar la filosofía. Es como decir, los adolescentes aprenderán la filosofía teniendo en cuenta su vida y sus intereses, y de alguna manera se puede obviar, quizás, de manera radical la importancia de los contenidos de tradición filosófica, esto si se llega a tergiversar los contenidos por una interpretación falible, ya que, no se puede combinar las monadas de Leibniz con varias pelotas de futbol.
    También son de mucho interés los aspectos que está teniendo en cuenta el autor, creo que son determinantes en la buena formación de la persona, y las cuestiones que sugiere que tienen los alumnos, a estos quiero agregar que es muy importante la identidad personal ya que creo que es el eje por donde gira todo lo demás, además es el origen para una decisión futura.
    En cuanto a la reflexión de primera persona, el autor plantea que pueden ser experiencias externas y no experiencias propias. A esto creo que es determinante el ambiente en donde se dé la reflexión y la libertad con que se plantee el pensamiento, entonces es cuando el discurso docente solo se presentaría como un alumbrador de ideas.
    El autor menciona “quizá no se trate de que los alumnos aprendan a pensar mejor” luego nos habla de que no puede ser ajeno al humor, identidad, etc. Pienso que no hay un pensamiento mejor que otro, porque todos pensamos con respecto a algo y el pensamiento acerca de la realidad no es conmensurable en la calidad de mejor o peor.

    Por otro lado menciona el autor la experiencia de pensar como restringida a un asunto serio de aulas, para luego proponer los aspectos tenidos en cuenta anteriormente. A esto creo que es una muy buena metodología de aprendizaje, recalcando, siempre y cuando no se tergiverse el aprendizaje de la filosofía de una manera mecánica y restringida a solo algunos objetos de la realidad. Aunque se trate de alumnos de secundaria, creo que es necesaria la materia filosófica para que luego la apliquen en su futura área académica. Si el ciego no sabe en donde debe de mirar perece.

  6. Shirley permalink
    27/12/2010 23:44

    Combinar la experiencia de aprendizaje y los contenidos de la tradición filosófica, puede ser una buena alternativa, empero para ello es preciso cierto interés en el tema, y los adolescentes, con los avances tecnológicos y las modas no se inclinaran con facilidad a hacer filosofía de este modo, por lo que parece que efectivamente se requeriría de una nueva forma de vivir la experiencia filosófica en el aula, como plantea el autor, y creo que es una buena idea tomar en cuenta el contexto actual de los jóvenes, para llamar su atención y para que se sientan cómodos con la filosofía, para que no la relacionen con un recuerdo del pasado sino como un instrumento que los haga conocer su autoconsciente de esa nueva forma, para el adolescente, que plantea el autor en el texto, y que luego se le puede añadir la parte de los contenidos para una formación más integral y que les servirá para su futuro académico y profesional.

  7. william permalink
    28/12/2010 2:37

    Es bueno relacionar los diferentes criterios y pensamientos de de los adolescentes, asi como es buena hacer que esta este identificada con la educacion en la filosofia y sembrar la forma de filosofar y de enseñar a filosofar, se enseña a filosofar con los instrumentos que posee la filosofia y el interes que despierta en la persona, pero una vez emprendida dicha labor ponerla en practica seria lo mas adecuado para concientizar una sociedad que se preocupe por el filosofar y eso se comienza por la interaccion entre personas y la identidad de estas con su medio. la filosofia va de la mano con lo que le preocupa a la persona sobre su realidad, empezamos a filosofar desde pequeños y conforme vamos creciendo nuestro propio entorno nos limita haciendonos que nos alejemos de la filosofia.

  8. 28/12/2010 14:42

    Gracias Gaby, Luz, Janeth, Shirley y William por vuestros comentarios, los cuales enriquecen esta primera entrada de Carbonilla y me hacen repensar su contenido.

    Subrayo la preocupación de Luz por relacionar los temas trabajados en clase con la realidad concreta y la vida cotidiana de los alumnos, la de Janeth por no tergiversar y mantenerse a fiel a los contenidos de la tradición filosófica. Me ha gustado lo que dice William sobre que “filosofamos desde pequeños y conforme vamos creciendo nuestro propio entorno nos limita haciendo que nos alejemos de la filosofía”. Por esto es importante que la sociedad tome conciencia y “se preocupe por el filosofar”.

  9. Andrei permalink
    29/12/2010 4:13

    La historia de la filosofía está constituida por los pensamientos de los filósofos de todas las épocas, si bien es cierto esta historia nos brinda conocimiento que no necesita volver a ser descubierto, pero se puede desconocer la historia de la filosofía y aun así se puede filosofar.
    Es evidente que existe una relación entre la didáctica y la filosofía, ya que casi ninguna persona por no decir ninguna hace filosofía para guardarla solo para sí misma, entonces tiene que existir alguien que manifieste lo pensado y otra persona que aprenda lo que se ha manifestado como se menciona un claro ejemplo es el promover la reflexión filosófica entre adolescentes en la secundaria.
    Para el mundo adulto esta materia adolescente no creo que se le considere como una potencia, más bien me parece que en cierta medida se la desprecia y hasta se le inhibe, y se ve en comentarios comunes como por ejemplo tu que sabes de esto o ya no preguntes tanto. Sin embargo también creo que todo esto exige una nueva forma de promover el aprendizaje en la filosofía, a los jóvenes como se menciona tienen ese humor característico, tendencia por llevar toda situación al límite, descubrir verdades y mentiras, y claramente se ve que si se les enseña de manera clásica la historia de la filosofía esta no les interesara, lo cual sería mejor ejemplificar, trasladar todos esos pensamientos y aplicarlos a la realidad, ver si funcionan, enfrentar las diversas posturas, ente otras cosas esta contrastación, mostrarle todas las posturas, ver hasta dónde van y cuales postura prefieren llevara a darles una identidad.
    Con esto notamos que al estudiante de secundaria no le interesa saber que dijo tal o cual filosofo, sino ver los límites de su pensamiento, si le es útil o no, de redescubrirlo bajo su perspectiva por tal motivo estoy de acuerdo en que los docentes en filosofía lo que deben buscar es ese espacio de expresión y reflexión.

    • 31/12/2010 4:06

      Gracias Andrei por este interesante comentario. Esta frase me parece muy buena: “… al estudiante de secundaria no le interesa saber que dijo tal o cual filósofo, sino ver los límites de su pensamiento, si le es útil o no, de redescubrirlo bajo su perspectiva…”

  10. 30/12/2010 0:55

    Es cierto que la filosofía brinda a los niños instrumentos adecuados en el momento en que comienzan a interrogarse acerca del mundo y de su existencia en él. La filosofía debe practicarse desde la casa, por ejemplo, la práctica de valores en los niños y adolescentes y cuando se está iniciándose a formar nuestros conocimientos por así decirlo, la filosofía debe ser sistemático y progresivo especialmente diseñado para ellos desde los 3 hasta los 18 años. La filosofía busca fomentar la actitud de niños y adolescentes, por ejemplo, la curiosidad por todo lo que les rodea y también la inacabable cadena de preguntas “¿Y por qué? ¿Y por qué? ¿Y por qué?” que caracteriza una determinada etapa del desarrollo del niño y del adolescente se convierte en modo de vida para el filósofo, y esa es la actitud que se busca salvaguardar. (EMC)

    • 31/12/2010 4:32

      Ciertamente, lo que suele ser una actitud espontánea y frecuente en los niños -indagar por las incógnitas que continuamente el mundo que les rodea les ofrece-, va siendo sustituida por una “domesticación” del asombro y la curiosidad. Como bien dices, esa actitud infantil es la que habría que salvaguardar. ¿Conoces el programa de Matthew Lipman “Filosofar con niños“?

  11. Jeshira permalink
    30/12/2010 1:49

    Definitivamente estoy de acuerdo cuando se propone que se debe cambiar de metodologías para transmitir los contendio de la tradición filosófica. Sin embargo no es fácil pensar en una metodología que ayude a los jóvenes y adolescentes a vivir la experiencia de la filosofía en primera persona, justamente porque se trata de una experiencia interna. Ciertamente que la podemos enriquecer con lo que podamos proponer como docentes, y mucho más si tenemos la mente abierta para una mayor apertura al mundo del adolescente. Comparto con William que se nos ha limitado con el tiempo y nos hemos acostumbrado a ver el mundo como algo “normal”, hay que buscar entonces la manera de refrescar constantemente nuestros pensamientos y las formas de ver la realidad, un trabajo que no debe empezar con los adolescentes, sino incluso con los niños.

    • 31/12/2010 4:13

      Efectivamente Jeshira, creo que el sentido principal de la filosofía es aprender a ver el mundo con una mirada diferente, alejada de las visiones homogénes y rutinarias (“normales”), desde perspectivas críticas y creativas. Gracias por subrayarlo.

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